
Servicio de Salud Ñuble llama a prevenir acciones de riesgo durante los últimos días de vacaciones
Aún quedan días de vacaciones, por lo que es fundamental considerar medidas de autocuidado para evitar accidentes y así finalizar la temporada estival de buena manera.
A pocos días de retomar la rutina escolar, y cuando las temperaturas aún superan los 30°C, profesionales del Servicio de Salud Ñuble (SSÑ) entregaron diversas recomendaciones para cuidar la salud durante la visita a playas, ríos o piscinas.
Lanzarse de cabeza al agua, ya sea con piqueros o clavados, es una maniobra de alto riesgo, ya que la persona impacta con todo el peso de su cuerpo en la cabeza. Una mala ejecución puede provocar graves lesiones en la columna.
“El verano es un tiempo para disfrutar, compartir y descansar, pero también un período en el que aumentan los accidentes en ríos, playas y piscinas. En estos últimos días de descanso, queremos hacer un llamado a extremar las precauciones y evitar situaciones que puedan afectar la salud, ya sea por la exposición al sol o por accidentes en el agua. Es fundamental no perder de vista a los niños y niñas, respetar las señaléticas de seguridad, evitar zonas no habilitadas para el baño y nunca ingresar al agua bajo los efectos del alcohol”, señaló el Subdirector de Gestión Asistencial del SSÑ, Dr. Max Besser Valenzuela.
Además, el especialista recalcó que, “la mayoría de las lesiones graves en entornos acuáticos ocurren por imprudencias o falta de vigilancia, especialmente en niños y niñas. Adoptar una conducta segura puede minimizar estos riesgos considerablemente. Un descuido puede ser fatal: la prevención y la responsabilidad de cada persona marcan la diferencia. Incluso un leve impacto contra el agua puede representar un riesgo para la columna cervical con consecuencias graves”.
Cómo actuar frente a un accidente
“Ante cualquier accidente, actuar con rapidez es esencial, ya que los primeros minutos son cruciales. Cuando presenciemos que una persona ha sufrido una mala zambullida, presenta lesiones o tiene compromiso de conciencia después de una inmersión, si el lugar cuenta con salvavidas lo más adecuado es alertar de inmediato a éstos. Si estamos solos, lo primero es dar aviso a los servicios de emergencia, como el SAMU (131) cuando exista riego vital, para que acudan al lugar. Si ya dimos aviso a los servicios de emergencia y queremos prestar socorro, primero evaluar si esta acción será segura y no pondrá en riesgo la vida. Cuando la víctima esté en un lugar seguro y contamos con conocimientos en primeros auxilios, verificar su estado y proporcionar una primera atención si es necesario”, indicó Luis Medina Saldías, Enfermero Coordinador de la Red de Urgencia Hospitalaria y APS del SSÑ.
Asimismo, el profesional señaló: “Si después de un golpe en el agua o de realizar maniobras arriesgadas se presentan molestias, prefiera acudir al dispositivo de urgencia de atención primaria más cercano, ya sea un SUR, SAPU o SAR, donde los equipos de salud podrán evaluar el estado del paciente, determinar la gravedad de la lesión, proporcionar un tratamiento oportuno y derivar si es necesario”.
La invitación a la comunidad es a disfrutar de esta temporada con seguridad y responsabilidad. Cuidémonos entre todos para que este verano sea un tiempo de alegría y no de lamentaciones.